
Voy a hacer un tema nuevo del blog: ver clasicazos de la Liga en diferentes países del mundo. Tachín, tachín, tachín.
Veréis, desde hace un par de años (aquel año en que volvimos a NO ganar la Liga) quiero ir al
Nevada Smiths, un bar que hay en la Segunda Avenida con la calle 11 (East Village), que pone todos los partidos de fútbol del mundo (del fútbol del nuestro, no del americano).
Así que, con la llegada del Clasicazo, me dije que p'alla íbamos, la menda, culé en el alma, y su amigo, que de culé no tiene ni un pelo. Lo que yo no supe hasta dos días antes del asunto es que en ese bar se reúne la peña del Barça de New York (
¿ande andará la del Madrizzz?), ni que es extremadamente raro, por no decir un milagro, encontrar un bar que emita el dichoso fútbol. Así que a las 18.40, hora española, 12.40 hora neoyorquina, llegué al Nevada Smiths y me encontré una cola que daba la vuelta a la calle.
Ejem... ¿perdón? ¿Esto es para el bar? Sí. ¿Para el Barça-Madrid? Sí. Cachiiiiiis. Resultó que no fue tan fiero el león como lo pintaron, y que previamente a nuestro clásico se jugaba el derbi británico Chelsea-Arsenal, y los inglesitos tenían el bar tomado. Salieron a la calle a la vez que Puyol y compañía pisaban el campo, y las hordas de españolitos fanáticos entramos en tropel.
He de decir que en mi nueva vida americana me pinto las uñas de rojo para no comérmelas (que el esmalte escarallado queda fatal). Así que el domingo básicamente practiqué el canibalismo y me comí los dedos.
Porque Xavi, además de impresionante futbolista, es listiño. Y en una entrevista a
El País previa al partido dijo aquello de
"Hombre, el Madrid es el Madrid siempre. Siempre ha tenido tres o cuatro jugadores capaces de marcar la diferencia. He oído muchas veces: "Este año toca goleada". Y siempre he pensado: ¡Uns collons goleada! ¡Uno-cero y gracias, máquina, que es el Madrid!". Y qué razón tenía el santiño.
Anda que vaya tarde. A mí me presta ver partidos en comunidad, en serio. Me gusta gritar a la vez, llorar a la vez... pero hay veces que la comunidad te mata. Y yo tenía a un madridista (creo que británico), muy comunicativo, tapándome media pantalla y diciendo "Nice" cada vez que el Real hacía algo decente (decía "nice", obsérvese que era un hooligan educadiño). Y detrás tenía a un culé, muy majico él, que me cantaba las jugadas que estaba viendo y que, a la vez, les gritaba a los futbolistas cual Guardiola en el terreno de juego. Home, que estás en la Manzanota, que no te oyen, que ya podías callar un rato...
Ahora bien, el gol fue divertidísimo (además de golazo), y los pitos a la expulsión de Busquets, más. No comulgo con abuchear a Raúl cuando sale (me cae mal, pero es un jugadorazo y encima a mí me da miedico que salga), pero sí con mandar a la porra a Cristiano (o mandarlo callar, como hizo Iniesta, que casi muero de risa).
Para crónicas, leed aquí en mi lista de blogs "
El Blog de Palomero", que Iturriaga sabe más que yo. La menda sabe que nunca se sintió tan orgullosa de llevar una camiseta de Puyol como este domingo pasado, y que ni el Barça jugó tan mal como dicen los del Madrid, ni el Madrid tan mal como suele hacerlo (pero tampoco tan bien como juega el Barça normalmente). Y comulgo con Iturriaga en la idea de que el resultado del derbi se verá en un futuro, no esta semana.
Acabo con las grandes palabras de Xavi (otra vez), respondiendo a la pregunta de qué envidia del Madrid. Porque yo viví esto el domingo, ir por delante en el marcador y tener al del Madrid diciéndome lo malos que somos...
"Más que del Madrid, de los madrileños. Envidio su positivismo, esa chulería que tienen que les permite decirte absolutamente convencidos: "Te-va-mos-a-ga-nar" [imita el acento castizo]. Nosotros estamos pensando: "Ay, ay, ay". Somos unos sufridores y ellos son muy chulitos. Después se la comen con patatas, pero da igual: al siguiente partido vuelven a pensar que son el Re-al-Ma-drí. Eso me fascina. Históricamente, ese positivismo le ha dado muchos partidos al Madrid. Yo tenía una teoría: Liga igualada, Liga para el Madrid. Afortunadamente, Guardiola nos ha inculcado otra idea. Estamos superseguros de lo que hacemos y vamos a morir por nuestra idea. Contra el Madrid no se duda. Así que vamos a por ellos. Intensidad, ritmo... O jugamos muy bien o no ganamos. Ellos son supercompetitivos y ganan jugando como sea. Por su jeta."